Bienvenidos a "El Zorro Rojo papelería ilustrada"
Lamina ilustrada en papel ilustración realizada por la ilustradora RegiGari ( las laminas no vienen con marco, las fotos solo son ilustrativas). El precio varia según el tamaño y papel, elija el deseado.
El color de la impresión puede variar mínimamente.
La lamina viene firmada por detrás por la artista.
Historia de esta ilustración;
La mujer de los cuervos nos recuerda la importancia de conocer antes de juzgar. Durante siglos, los cuervos fueron señalados por los humanos como criaturas oscuras, de mala reputación y asociadas a lo negativo, cuando en realidad gran parte de esa imagen nace de antiguos mitos y prejuicios.
La ilustración invita a mirar más allá de las habladurías y de aquello que otros nos enseñaron a temer. Nos habla de aceptar a quienes son diferentes, de abrir el corazón a lo desconocido y de comprender que muchas veces lo más valioso habita precisamente en aquello que el mundo decidió rechazar.
Porque aceptar al otro, aun cuando no encaje en lo esperado, también es una forma de amor, empatía y humanidad.
$4.000,00
Precio final: $3.200,00
Lamina ilustrada en papel ilustración realizada por la ilustradora RegiGari ( las laminas no vienen con marco, las fotos solo son ilustrativas). El precio varia según el tamaño y papel, elija el deseado.
El color de la impresión puede variar mínimamente.
La lamina viene firmada por detrás por la artista.
Historia de esta ilustración;
La mujer de los cuervos nos recuerda la importancia de conocer antes de juzgar. Durante siglos, los cuervos fueron señalados por los humanos como criaturas oscuras, de mala reputación y asociadas a lo negativo, cuando en realidad gran parte de esa imagen nace de antiguos mitos y prejuicios.
La ilustración invita a mirar más allá de las habladurías y de aquello que otros nos enseñaron a temer. Nos habla de aceptar a quienes son diferentes, de abrir el corazón a lo desconocido y de comprender que muchas veces lo más valioso habita precisamente en aquello que el mundo decidió rechazar.
Porque aceptar al otro, aun cuando no encaje en lo esperado, también es una forma de amor, empatía y humanidad.